La vanidad política se apodera de los diputados del Magdalena

*En las transmisiones en vivo de la Duma departamental, se observa al grupo juvenil de reporteros gráficos como «Paparazzi» rodeando o captando cada momento de los cabildantes que se dedican más en alimentar su imagen que debatir los problemas del Magdalena.

Redacción Política

La Asamblea del Magdalena continúa perdiendo protagonismo como escenario de debate y control político. Las discusiones de fondo sobre los problemas que afectan al departamento parecen haber quedado relegadas, mientras proyectos y millonarias inversiones avanzan sin mayores cuestionamientos ni refutaciones públicas.

A esto se suma una percepción cada vez más fuerte entre sectores ciudadanos: la Corporación se ha convertido en una especie de pasarela política, donde algunos diputados parecen más enfocados en las selfi, el contenido para Instagram, los fotógrafos y los asesores de imagen que en el rigor del debate institucional.

En medio de plenarias donde se aprueban miles de millones de pesos para el departamento, la escena política muchas veces termina desplazada por la lógica de la exposición mediática y la construcción de imagen personal. La función pública, que debería centrarse en el control político y la defensa de los intereses del Magdalena, termina subordinada al espectáculo digital.

Y mientras el debate desaparece, los magdalenenses siguen financiando una corporación cuyos integrantes reciben salarios que superan los 20 millones de pesos mensuales.

Dentro de los 13 diputados que conforma la Asamblea departamental, se observa más de 15 personas entre fotógrafos y camarógrafos contratados por los diputados.
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