*La comunidad exige a la Policía Metropolitana intensificar los operativos en esa zona del distrito samario, a fin de que se restablezca el orden y tranquilidad.
Redacción Ciudad
El pánico y temor se ha apoderado de los habitantes de la urbanización El Parque, situado en la Localidad uno del sur de Santa Marta. La presencia de un grupo de jóvenes de dudosa procedencia y actitud sospechosa, ha despertado entre los moradores preocupación por la permanencia de desconocidos adolescentes que se aglomeran en varios lugares que por pavor muchos se abstienen de transitar.
Dentro de los lugares que se observa la concentración del grupo juvenil estan el puente elevado que une a la urbanización El Parque y El Trebol sobre la Troncal del Caribe, la cancha de fútbol y el sendero peatonal de la entrada de ese sector que ha servido para expender y consumír sustancias alucinógenas.
El sitio que mayor peligro representa es el paso elevado o puente, donde muchos prefieren arriesgar sus vidas atravesando la peligrosa carretera para evitar ser víctimas de esos extraños jóvenes que en algunas ocasiones acosan a los transeúntes.
«Esos pelaos empiezan a reunirse todos los días a partir de las 4 de la tarde y se quedan ahi hasta la madrugada, ya muchos nos daa miedo coger por ese puente porque los ve uno que estan metiendo droga y a veces píden plata de una forma agresiva. Acá este sector era tranquilo, pero estos muchachos deben ponerle orden», expresó un morador que pidió reserva de su identidad por razones de seguridad.
La ciudadanía denunció que en reiteradas oportunidades han acudido a la Policía Metropolitana y Secretaría de Gobierno Distrital, pero no han obtenido respuestas favorables frente a este fenómeno que pone en riesgo la convivencia de los habitantes de la urbanización El Parque.
La comunidad teme que s repita la amarga experiencia vivida, donde una pandilla liderada por alias «Guillermo», lapidó a Rafael Viloria, a plena luz del día 24 de septiembre del 2017, ante la mirada de innumerables personas que grabaron con celulares la tortura sin intervenir para defenderlo.



