De los guantes al camuflado, la historia de Daisuri García, la boxeadora de Chigorodó que eligió ser suboficial del Ejército Nacional

*Entre el calor de Chigorodó, Antioquia, el sonido de los golpes contra los sacos en la unidad deportiva y el sueño que tenía desde niña de convertirse en militar, Daisuri García Bedoya construyó el proyecto de vida que hoy la lleva a formarse como futura suboficial del Ejército Nacional, sin dejar atrás su pasión por el boxeo ni la ilusión de volver algún día a competir representando a las Fuerzas Militares.

Redacción Nacional

El 20 de septiembre de 2024 es una fecha que Daisuri recuerda con precisión. Ese día recibió dos correos que podían cambiar su futuro. El primero le informaba que había sido convocada al proceso de selección de boxeo de Antioquia, después de años de entrenamiento y de participar en competencias locales y departamentales. El segundo confirmaba su admisión a la Escuela Militar de Suboficiales Sargento Inocencio Chincá.

Tenía 19 años. Sintió nervios y le contó a su mamá lo que estaba ocurriendo. Ella le respondió que la apoyaría en la decisión que tomara, siempre que fuera aquello que la hiciera feliz.

Daisuri sabía qué quería.

Desde niña soñaba con ser militar. Por eso, aunque sintió nostalgia al dejar temporalmente las competencias y los entrenamientos que habían marcado una parte importante de su vida, aceptó la admisión e ingresó a la Escuela Militar de Suboficiales.

Nació en Apartadó y creció en Chigorodó, en el corazón del Urabá antioqueño, dentro de una familia trabajadora. Es la primera de su familia en ingresar a las filas del Ejército Nacional. Su vocación militar nació mucho antes de que tuviera un uniforme o conociera de cerca la vida castrense.

El boxeo llegó a su vida de la mano de su madre, quien desde pequeña la llevaba a la unidad deportiva del municipio. Allí comenzó a entrenar y encontró una disciplina que la llevó a competir en escenarios locales y departamentales. Con esfuerzo llegaron sus primeras medallas y también aprendizajes que hoy hacen parte de su manera de asumir los retos.
El ring le enseñó, entre otras cosas, a levantarse después de una derrota.
«El ring me enseñó a no rendirme».

Cuando se puso por primera vez el uniforme del Ejército sintió adrenalina y responsabilidad. Sabía que había elegido una profesión exigente, en la que tendría que prepararse física, militar y académicamente.

Durante su formación también descubrió que la vida en la Escuela va más allá del entrenamiento físico y la instrucción militar. La preparación académica ocupa un lugar fundamental y, para una familia trabajadora como la suya, el beneficio de Matrícula Cero representó una oportunidad para acceder a educación superior y avanzar en su proyecto profesional.

Con el paso del tiempo, Daisuri entendió que las habilidades que había desarrollado como deportista no quedaron atrás. La disciplina, la constancia y la capacidad de levantarse después de una derrota ahora hacen parte de la manera en que enfrenta los retos de la vida militar.

«La disciplina, el querer ser mejor cada día, me ha hecho sentir que estoy en el lugar que me corresponde».

Hoy, su madre continúa acompañándola a la distancia mientras observa a aquella niña que llevaba a entrenar en Chigorodó y que ahora se prepara para convertirse en suboficial del Ejército Nacional.

Para Daisuri, ser la primera integrante de su familia en elegir la carrera militar representa un motivo de orgullo.

«Me siento honrada y orgullosa de ser la única de mi familia».

A sus 21 años, mientras culmina su formación, conserva también una meta deportiva. Sueña con integrar algún día la representación deportiva de las Fuerzas Militares y volver a subir al ring, esta vez para competir por el Ejército.
«Esto es un plus en mi vida. Sé que nunca me voy a arrepentir de esta decisión».

Daisuri no siente que haya tenido que escoger entre el boxeo y la vida militar. El deporte le enseñó a resistir; el Ejército le dio la oportunidad de convertir esa disciplina en una profesión. Hoy lleva el uniforme con la misma determinación con la que alguna vez se puso los guantes y mantiene intacta la ilusión de volver al ring, esta vez para representar al Ejército en el deporte que la acompañó desde niña

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