*La falta de campañas de prevención habrían incidido en la alarmante cifra.
Redacción
Un reciente informe del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en siniestros de tránsito, determinó que entre enero y junio del presente año se registraron 57 muertes en la ciudad por accidentes de tránsito, lo que representa una disminución de 14 casos en comparación con el mismo periodo de 2024.
En el análisis y medición de la Corporación Santa Marta Cómo Vamos, se evidencia que Santa Marta presenta una tasa de muertes por siniestros viales de 10,1 por cada 100.000 habitantes, ubicándose como la tercera ciudad entre las 23 principales con mayor tasa de accidentalidad vial durante los primeros seis meses del año en curso.
Durante el primer semestre de 2025, las muertes en accidentes de tránsito en Santa Marta registraron una disminución del 20 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando se reportaron 71 casos.
Del total de fallecimientos por siniestros viales entre enero y junio del presente año, en el 70% de los casos el medio de desplazamiento involucrado fue la motocicleta.
Entre las principales causas asociadas a las muertes viales durante el primer semestre del año, el 67 % correspondió a choques, el 16 % a atropellos y el 14 % a volcamientos. La principal víctima mortal en los accidentes de tránsito fueron los conductores, quienes representaron el 74% del total de fallecimientos. Cabe resaltar que, en el 42 % de los casos, las víctimas se encontraban entre los 12 y 28 años.
Otra consecuencia de los accidentes viales son las personas lesionadas. Según los registros de la Policía Nacional, entre enero y junio de 2025 se han reportado 340 lesionados en siniestros viales en Santa Marta. Como se muestra en el gráfico 2, esta cifra representa un incremento del 16 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando se reportaron 294 casos.
Si bien el número de muertes en accidentes de tránsito disminuyó en comparación con el mismo periodo del año anterior, Santa Marta registra la tercera mayor tasa de mortalidad vial entre las 23 principales capitales, entre enero y junio de 2025. Además, el número de personas lesionadas ha aumentado, lo que repercute en el goce de derechos fundamentales como la vida y la salud. Lo anterior, visibiliza la necesidad de que el sector público, privado y la sociedad civil trabajen de manera conjunta y complementaria por la seguridad vial, garantizando una movilidad que proteja la integridad de las personas.
Las autoridades locales del Distrito deberían implementar estrategias orientadas a promover un comportamiento seguro por parte de los actores viales, enmarcadas en la pedagogía ciudadana y la corresponsabilidad, así como el respeto y cumplimiento de las normas de tránsito. Estas acciones deben contribuir a la reducción de los accidentes viales, bajo una premisa clara: ningún ciudadano debería perder la vida ni sufrir lesiones graves a causa de un siniestro vial.



